Hoy día esta sierra y cimas tienen recorridos señalados y marcados que comienzan en las laderas boscosas y simpáticas que miran al norte de la Sierra del Reclot; como por ejemplo salir del Aula de la Naturaleza del Monte Coto justo al otro lado de las enormes canteras de la Sierra del Coto en L’Alguenya. Pero en nuestros comienzos, mi primo Miguel Ángel y yo que le seguía, vio, con sus mapas cartográficos del ejercito, que la subida al pico Algarejo, la cima más alta de la Sierra del Reclot, era más factible por el lado sur de solana de la sierra, más pelado y árido que el resto de la sierra y vertiente norte de umbría.
A finales de los años 80 y principios de los años 90 no existían rutas, recorridos, P.R., G.R., marcados, señalizados como los hay ahora, para poder realizar excursiones o ascensiones por las montañas y sierras de Alicante o del resto del territorio nacional. Así que si la montaña o recorrido no era muy conocida, nos la teníamos que inventar, o investigar por donde pasaban, caminaban, los aborígenes del lugar a estos sitios. Y que mejor forma de hacerlo que ir directamente al lugar.
Supongo que la Sierra del Reclot y su cima el Algarejo no eran montañas o cimas muy visitadas o reconocidas en aquellos entonces. Sencillamente como con muchas otras montañas, éstas están ahí, sin oficio o beneficio, están ahí y nadie les hace caso… menos los cazadores que, como aquella vez en la Sierra del Cantón, las recorren en busca de sus indefensas presas, pero no son montañeros, la montaña para ellos es un “campo de batalla”, no una parte del planeta con su vida y su personalidad… Con lo que las primeras visitas a muchas montañas, como esta de la Sierra del Reclot, casi que mi primo Miguel Ángel se las arreglaba o exploraba para encontrar el mejor camino hasta su cumbre.
Realmente viendo un mapa y sin hacer caso a los actuales recorridos o P.R.s en la zona, el punto de una carretera más cercano a la cima del Algarejo está en la carretera entre L’Alguenya y La Romana de Tarafa, justo en su parte más alta o muy cerca de la parte más alta de la carretera bajando ya hacia La Romana de Tarafa (si vienes de L’Alguenya), sería coger alguno de los caminos que giran perpendicular a la misma carretera hacia el norte, izquierda, y que se acerque lo máximo posible a esa cima casi desnuda de vegetación que vemos delante, al norte, con ramales y cordales que se extienden, sobre todo, hacia el este y derecha.
La Sierra del Reclot tiene una forma rara: es como si se unieran 3 sierras en una y todas consecutivas, sin casi diferenciarlas, de norte a sur y con orientación este-oeste, por ello el hablar de cordales y ramales de la sierra. De hecho a la parte norte de la Sierra del Reclot también la llaman Sierra de La Taja; y aún entre ambas hay otra formación diferenciada (La Quitranera, Puntal de Quiles…). La Sierra del Coto o Monte Coto que alberga esas canteras enormes que prácticamente han extinguido o hecho desaparecer la montaña como la carcoma hace desaparecer la madera, también se podría decir que es otro ramal de la Sierra del Reclot hacia el oeste, al norte justo de L’Alguenya. De hecho la Sierra del Reclot se encuentra, igual que su vecina al sur de ella, la Sierra del Algallet, entre las poblaciones de L’Alguenya y La Romana de Tarafa. La Sierra del Algallet queda al sureste y suroeste de estas poblaciones, y la del Reclot al noreste y noroeste (oeste); formando un valle entre ambas sierras cruzado por la carretera que une L’Alguenya con La Romana de Tarafa y dominado por la aldea de Algayat, que le da su nombre a la sierra… aparte de otros conjuntos de casas y aldeas esparcidas por las laderas de ambas sierras y cerca de la nombrada carretera.
No recuerdo exactamente si el camino que escogimos para subir a la cima del Algarejo fue el mismo en las siguientes veces o visitas. El caso es que fue uno de los que se acercan a las peladas laderas de la Sierra del Reclot desde la zona más alta de la carretera L’Alguenya-La Romana de Tarafa, hasta que acaba en la parte más empinada de la montaña dejando los campos de cultivos atrás y las rocosas, peladas laderas inclinadas delante. Pero me parece que la segunda y siguientes visitas escogimos otro camino para llegar a su cima.

Joaquín en la cima de la Sierra del Reclot, La Teula, 1.056 mts., a la izquierda la otra cima: el Algarejo. Al fondo izquierda la Sierra de Salinas

Jesús y Joaquín en la cima del Algarejo, 1.043 mts., detrás la Sierra de Peña Zafra o Dels Bertrans, al fondo en el centro la Sierra del Cid, con el Maigmó la punta del centro y la Sierra del Frare a su izquierda
La idea era increíblemente sencilla: el pico Algarejo estaba allá arriba, se veía desde la misma carretera, desde el punto, poco más adentrado en el camino, pocos metros después de la carretera, donde dejamos el coche, y solo era seguir el mismo camino y subir por la ladera rocosa, con pendiente y seguramente sin senda, intuitivamente que suba hasta lo más alto de la sierra, de la montaña que tenemos enfrente, que es la cima del Algarejo. Así de fácil.
Pero una vez que estás rápidamente en la parte más alta de la montaña, de la Sierra del Reclot, primero: te das cuenta que por la parte de arriba y resto de la montaña hacia el norte (lo del macizo que ya hablamos) es más verde y boscoso, con carrascas, más matorral, pinadas… diferenciándose notablemente como en muchas montañas alicantinas la vertiente de solana de la umbría; y segundo: que la cima es una especie de falsa planicie alargada y con algo de arbolado y altos matorrales, carrascas, que te impide ver con claridad el otro extremo de la misma cima. Y es que descubrimos que la parte más alta de la sierra que mira a la carretera, al sur, es la cima de La Teula, de 1.056 mts. de altura. Casi la misma altura que su vecina al sureste Peña de La Mina en la Sierra del Algallet, pero que detrás y mirando hacia el norte, la cumbre sigue sin llegar a bajar altura hasta otro punto o culminación dentro de esa cima llana u ondulada, el cual contiene en su centro y punto más alto un pilón o eje geodésico, y ésta sí es el Algarejo a 1.043 mts. Es como si estuviera al otro lado de la cima, al norte, y entre ambas cúspides hermanas que comparten la cumbre del Reclot, solo se baja 50 metros de desnivel.
El caso es que las primeras visitas con mi primo Miguel Ángel tomábamos a este punto, el más alto, como la cima del Algarejo; y aquí nos quedábamos… desgraciadamente no era una sierra muy visitada por nosotros y la exploración y reconocimiento de la misma fue algo bastante escaso y sin intenciones. Pero en la década de los años 2.000 junto con mi nuevo compañero Jesús Santana, intentamos dar otra oportunidad a esta sierra, a esta montaña, a esta cima, visitándola a principios de diciembre del 2.005, cogiendo la ruta habitual desde la nombrada carretera, para hacerlo.
La parte más alta de la carretera entre L’Alguenya y La Romana de Tarafa lo llaman el Coll d’Abril, a unos 630 mts. de altura, más cerca de L’Alguenya que de La Romana, y las casas que quedan justo en este punto, también las llaman las Casas de Coll d’Abril, si vienes de La Algueña hacia La Romana quedan a la derecha, mirando las laderas de la Sierra del Reclot. Entre medio de dichas casas hay un camino perpendicular a la carretera que sube en busca de la sierra. En las casas y pasadas éstas dejamos el coche y seguimos a pié en busca de la montaña por todo el camino hacia el norte y arriba.
Poco más adelante nos encontramos con un cruce y delante de nosotros dos caminos a escoger. Los dos pueden acercarnos a las laderas de la montaña y camino que queremos subir, pero seguimos por el camino de la derecha, dejando un barranco a la izquierda y siguiendo entre secos bancales algunos aterrazados a medida que avanzamos por la ladera y pendiente de la sierra. Delante tenemos una montaña con laderas rocosas con algo de matorral y algo de pinos en pequeños rincones bajo esas laderas rocosas. Justo bajo la cima, la parte más alta de la sierra, hay escarpes verticales y paretillas, le dan un aspecto áspero pero vigoroso, vistoso, que hacen que deje de tener un aspecto fácil, sencillo, dándole su toque personal.
Una vez que se acaba el camino, seguimos por alguna senda que podamos encontrar y que siga hacia la cima de la loma más boscosa que nos queda a la izquierda. Podemos seguir bordeando los bancales medio abandonados que están bajo las laderas rocosas de la montaña, en dirección a la parte más alta de la ladera o cordal que baja de la cima hacia el oeste, su izquierda. Una vez veamos que estamos en la parte más alta de dicha ladera, giramos entre los pinos de los bosquecillos, a la derecha y arriba en busca de la llana cima de La Teula. Realmente es un camino o recorrido intuitivo: se sigue el camino hasta que una senda o ruta monte a través te lleve por las pendientes más accesibles de la montaña, buscando la ladera oeste que sube hasta la cima, montarse en ella y llegar hasta lo más alto: La Teula, de 1.056 mts.
Hemos dejado el coche a casi 650 metros de altura, con lo que hemos hecho un desnivel de solo 400 metros, con lo que realmente la subida no nos lleva mucho tiempo ni es excesivamente esforzada, puede ser casi un paseo montañero.
La cima no es que sea llana pero es amplia, extensa, con varios puntos o apéndices ondulados, montecillos, en uno de ellos se yergue el pilón o eje geodésico, esa es la cima del Algarejo de 1.044 metros de altura. El lugar alberga altas y anchas carrascas que no llegan a ser encinas, también algún pino entre ladera y ladera de estas ondulaciones, agrupándose en bosquecillos en algunos rincones sobre todo de bajada de los mismos. Parece que a partir de aquí hay una senda que nos lleva hasta el nombrado pilón, hasta la cima del Algarejo al norte de La Teula. Entre las dos cimas contemplamos el paisaje que nos dejan las onduladas colinas cimeras: hacia el oeste las enormes y destructivas canteras de mármol de la Sierra del Coto, y al fondo las altivas y llamativas Sierra de Quibas y la bicéfala La Pila. Hacia el este la alargada Sierra de Peña Zafra con su curioso pico cuadrado, como un cubo, rocoso, lleno de agujeros, de nichos, rodeado de paredes rojizas y precipicios, cortados a cuchillo como en láminas, como ese queso gruyere; y detrás el conjunto de sierras entre la Sierra del Cid, Frare y el Maigmó, con esos piquitos que miran puntiagudos al cielo.
Ya no nos internamos más en la sierra ni en sus cimas. Volvemos sobre nuestros pasos por la misma senda en busca de la nombrada La Teula para volver al coche. Pero una vez que de nuevo estamos en la cima más alta de la Sierra del Reclot se me ocurre que podíamos bajar al coche por otro lado e intentar una especie de circular… tenemos tiempo, así que giramos hacia el este siguiendo la cima del cordal que sale desde la misma cima de La Teula hacia La Romana de Tarafa. A cada lado de dicho cordal despuntan paredes y barrancos, con lo que no será fácil encontrar una senda o recorrido de bajada hacia la derecha y sur, en busca del valle del Algayat donde hemos dejado el coche.
Algunas pequeñas canteras hieren la piel de la Sierra del Reclot en la vertiente sur de este cordal que baja de la cima hacia la nombrada población, pero nada comparada con la gigantesca cantera de la Sierra del Coto… como dijo mi primo Miguel Ángel en alguna ocasión “esa montaña se ve que es toda de mármol”. Seguimos unos metros emocionantes por la cima de dicho cordal en bajada y en dirección este, pero llegados a un punto, quizás por lo abrupto de una parte del recorrido o por la lejanía al coche en la vuelta una vez bajas del cordal hacia el valle, decidimos volvernos a la cima de La Teula, no sin antes dejar nuestra impronta eterna con algunas fotos del lugar como si de un mirador se tratara. Y realmente los perfiles escarpados e interesantes del cordal o brazo que baja hacia La Romana de Tarafa desde la cima son fotogénicos y emocionantes. En el caso de que dejéis el coche en La Romana de Tarafa, o más próximo a esta localidad en la carretera protagonista, seguro que se puede hacer una ruta circular pasando por toda o casi toda la cima o parte más alta de este cordal… seguro que es precioso.

Joaquín en el cordal de la Sierra del Reclot hacia La Romana de Tarafa. A la izquierda la Sierra de Peña Zafra o Dels Bertrans, detrás de ésta, la Sierra del Cid y Cabeçó d’Or
De nuevo en La Teula solo nos queda bajar al coche casi por el mismo lugar por el que hemos subido. Aunque se puede coger otro ramal o brazo que sigue hacia el oeste, pero gira hacia el sur y sureste acercándose al camino donde hemos dejado el coche. Es un recorrido de bajada casi paralelo al que hemos realizado de subida. De esta manera nos adentramos más en los pequeños bosquecillos repartidos por los escondites de la sierra y que sobreviven al polvo y terror de la gigantesca cantera de la Sierra del Coto.
Seguramente hay más y mejores recorridos por la parte norte de la Sierra del Reclot que pasan por los bosques y lugares más verdes que por esta vertiente sur, como ya he nombrado antes. Curiosamente desde el Aula de la Naturaleza Monte Coto justo detrás, al norte, de la destrucción de sus canteras, salen recorridos guiados y señalados… parece incongruente: un aula de la naturaleza en un lugar arrasado por una gigantesca cantera… pero así es; e incluso nos podemos encontrar sorpresas de lugares de obligada protección medioambiental; como un grupito de galers escondido en la umbría de la sierra… Allí hay un aparcamiento en el que se puede dejar el coche y comenzar rutas por toda la extensa sierra. No dejéis de visitar su cima y sierra, ya que es una de las alturas prominentes de la comarca en la que se encuentra: Los Valles del Vinalopó, en el Medio Vinalopó.
Desgraciadamente me ha faltado tiempo para visitar y caminar por esos recorridos y caminos que quedan en su vertiente de umbría, pero estoy seguro que muchos de ellos cambiarían nuestra falsa percepción de esta sierra a ser un lugar olvidado y de explotación canterera, arruinado por la especulación del mármol con esos pequeños bocados que se reparten por muchos de sus rincones y laderas… démosle una oportunidad a la Sierra del Reclot, seguro que no nos defrauda.

Croquis del recorrido y ascensión al Algarejo. LINEA DE PUNTOS: subida intuitiva monte a través o por senderos sin señalizar