Este finales de septiembre hago un viaje a Almoradí, a Alicante, aprovechando un bajón en los niveles de contagio de la pandemia y así poder ver a mis padres, familia. Hace mucho que no veo a Quique Segura, Infi, ni a Jesús Santana, Eva, y sus niños; con lo que aprovecho para intentar quedar con ellos en alguna montaña.
Jesús Santana aún tiene plantada su caravana en el Camping Mariola, donde pasa largas temporadas con su familia, con lo que decido acercarme y hacer una pequeña salida por esa parte de la preciosa Sierra Mariola. Quique, Infi con sus niños también se apuntan, con lo que la excursión no puede ser ni larga ni dura, un paseo con los niños y amigos. A la vez le comento a mi primo Francisco Grima que también le ha dado por salir por la montaña alicantina más frecuentemente ahora por culpa o gracias a la pandemia, como mucha gente, si nos quiere acompañar en esta excursión, con lo que al final accede y se apunta.
Con lo que el domingo 26 de septiembre salgo temprano de Almoradí hacia Villena, Bocairent, y poco antes de llegar a Bocairent me desvío a la derecha internándome en parte de un polígono industrial, sierra arriba, por una carreterilla que cruza el corazón de Sierra Mariola entre las provincias de Valencia y Alicante. Es la CV 794 que llega a Alcoy. Y al cabo de unos kilómetros llego a las puertas del Camping Mariola.
Abrazos y alegrías de volvernos a encontrar, charlamos y nos preparamos para la marcha. Llega mi primo Francisco, y al cabo de unos minutos largos llega la familia de Quique e Infi. Más abrazos y alegrías de volvernos a encontrar, con las medidas de seguridad por contagio, claro.
No tendremos mucho tiempo así que Jesús nos ha preparado una salida corta pero curiosa por los alrededores o una parte de los alrededores del Camping Mariola: subiremos al Portín, altura ya visitada en aquella extraordinaria travesía por esta Sierra Mariola realizada en la primavera del 2.010, fantástica, pasando por una curiosa cueva o nicho de los muchos que hay mirando hacia la Vall d’Agres, Alfafara.
El día será muy soleado pero no hará demasiado calor para ser septiembre en Alicante, aunque estos días han pasado algunas tormentas por la zona con lo que algo de fresco en altura hay para que no suba tanto la temperatura; aún así un día caso de manga corta y sombrero de ala ancha…
Desde la misma puerta del Camping Mariola seguimos el camino o pista asfaltada que gira en una curva a la vez que lo hace los dominios y valla del camping, hacia la izquierda, sin hacer caso a otro caminito que sale de tierra hacia el norte. Nosotros seguimos hacia el oeste pasando también por una casa o construcción que parece queda dentro del camping o en sus límites más al norte: es el restaurante del camping, también llamado Mas Nou.
Seguimos tranquilamente por este camino principal sin desviarnos y hacia el oeste, ascendiendo levemente en busca de la zona que llaman Els Collets. Y al poco giramos por otro camino a la derecha y arriba, girando hacia el norte, el cual acaba entre dos casas convirtiéndose en una senda después de ellas, monte arriba, hacia el norte. Identificaremos este lugar o casas, porque en la parte de atrás de la última casa (que están muy juntas pero separadas) hay un coche destartalado, abandonado característico. Los niños de Jesús se acercan y juegan entre su ferralla y óxido. Parece que lleva mucho tiempo así y los niños ya lo han visitado y jugado muchas veces. Curioso.
Desde este punto la senda subirá por la ladera de la montaña, suave, poco a poco, entre terrazas de antiguos cultivos abandonados hace muchos años y ahora invadidos por encinas, carrascas y matorrales… la montaña reclama lo que es suyo. Esta senda no marcada nos sube hasta casi la cima del Alt de La Cova, donde nos dice Jesús que hay un yacimiento íbero. Pero no llegamos a la misma, a muy pocos metros de lo más alto, esa ondulada y suave altura, nos desviamos hacia la izquierda y noroeste para seguir hacia el norte, como rodeando la cima, y salir a un balcón rocoso, con un pasillo o cornisa de roca viva, que mira a la Vall d’Agres que no hemos llegado a ver hasta llegar aquí.
Abajo vemos las casas y calles de Alfafara, el valle donde se encuentra cercado por una sierra baja y ondulada al norte, y al otro lado de la misma, la provincia de Valencia en la comarca de La Vall d’Albaida. Descubrimos varias poblaciones en el vallecillo donde se encuentra Ontinyent sin llegar a descubrirlo a él. Curioso. Girando la cabeza observamos Bocairent, al otro lado de la boscosa ladera de la cara norte de Sierra Mariola. Es un paisaje familiar, la verde montaña alicantina, mediterránea, pero no tan áridas como las que miran al mar en la mitad sur de la provincia alicantina. Fenomenal.
En este mirador o balcón de roca, bajamos siguiendo el pasillo de roca “instalado” de forma oblicua, en diagonal, y justo a los pocos pasos bajando por este pasillo de roca, llegamos a la base de un enorme nicho y cueva: la Cova del Bolumini. Subimos a verla, la visitamos, entramos en ella. No es profunda, pocos pasos adentro en el que hay un agujero, pero la entrada es enorme, grande y curiosa, llamativa. Fotos y descanso. Curioseamos. Jugamos con los niños a escalar dentro de la cueva, a salir del agujero.
Una vez visitada salimos de la misma para coger la senda que nos ha llevado a ella, pero en lugar de volver sobre nuestros pasos hacia las alturas, a la izquierda, giramos a la derecha y abajo para internarnos en el bosquecillo en esta parte de Sierra Mariola.
Llevamos de guía a mi buen amigo Jesús Santana, que se conoce estos rincones y la sierra muy bien. Mi primo Francisco me pregunta por el track de lo que vamos a hacer… ¿track? Nosotros salimos a la montaña con mapa y brújula, además nos conocemos las montañas lo suficiente como si fueran el pasillo de casa… algo así le respondo. Y es cierto, en cada mirador donde el paisaje se abre, intentamos identificar cada montaña, cada pueblo, cada valle, orientación y dirección… la montaña alicantina no tiene pérdida ni secretos para nosotros…
Jesús nos guía por la senda en dirección noreste hasta toparnos con una valla metálica, muy parecida a la que hay en la Sierra de Salinas. “Propiedad Privada”. Seguimos el contorno de la valla hacia la derecha y arriba, girando hacia el sureste. La valla nos deja ante la puerta de entrada de una finca con una casa o construcción grande en su interior, es Fontanarets. Miramos entre los huecos de la verja que hace de puerta de entrada y platicamos sobre ella, su estado y sitio…
Salimos por el camino que llega a la casa en dirección sur, sureste, hasta que a los pocos metros nos sale una senda a la izquierda y este. No recuerdo si estaba marcada con postes indicadores, lo más seguro es que no, pero era una senda muy evidente y diferenciada. Esta será la que nos lleve hasta la cima del Portín, no sin antes pasar por las ruinas de una de las numerosas cavas o pozos de nieve que alberga la sierra: la Cava dels Taulellets. La cual no tiene cúpula ni arcos, pero sí conserva sus paredes, entradas y marcados los diferentes pisos hasta donde llegaban antiguamente para hacer hielo echando nieve en su interior.
La senda pasa entre pinada y matorrales en dirección este, noreste, en ascenso hacia la cima del Portín. Entre los matorrales descubrimos un insecto raro y grande que es muy, muy numeroso en los matorrales espinosos… me recuerda aquella vez que descubrimos un bicho similar en el Puig Campana y Jesús nos dijo que era un grillo, un tipo de grillo. Excepcional, curioso. Fue entonces cuando entendí lo que era la biodiversidad de las montañas mediterráneas, exclusivas y auténticas; y que, si aquí existían especies únicas, diferentes, que podría haber en el resto del Mundo… La Naturaleza es Impresionante y no dejará de sorprendernos. Le hacemos fotos al bicho. Es cierto que parece un tipo de grillo, pero quien sabe, puede ser otro tipo de langosta, saltamontes, cigarra, chicharra… hace un sonido característico que calla cuando pasamos cerca. Insólito.

De izquierda a derecha: Jesús Santana, Eva, Joaquín, Carlos, Irene, Nico, Infi, Quique y arriba Jesús junior, en la cima del Portín, 1.087 mts.

De izquierda a derecha: Francisco Grima, Joaquín, Jesús Santana, Carlos, Irene, Nico, Infi, Quique y arriba Jesús junior, en la cima del Portín, 1.087 mts.
Y después de visitar y curiosear la Cava dels Taulellets, a pocos pasos y ya con roca desnuda llegamos a la cima del Portín a 1.087 mts., donde un pilón o eje geodésico nos indica su parte más alta. Magníficas vistas a la cima de Mariola hacia su interior y este: las verdes y preciosas laderas oeste del Montcabrer, de Penyes Monteses, y todas sus lomas que bajan de ellas con ese color de sana vida. Delante el vallecillo que queda entre las inmediaciones del Montcabrer y El Teix, la Foia Ampla, preciosa a pesar de salir del tórrido y seco verano… Sierra Mariola es única. En un rincón del paisaje descubro al fondo la espectacular Sierra de Benicadell, con sus paredes y perfiles agrestes casi únicos al norte de la provincia de Alicante. Me emociono.
Nos hacemos las fotos de grupo, de cima. Comemos algo y merodeamos. Ha subido poca más gente, más grupitos a disfrutar de la cima. En el recorrido también nos hemos encontrado con algún que otro perdido excursionista al cual Jesús ha sabido explicarle… No podemos seguir más adelante, con más tiempo Jesús nos hubiera llevado por todo el cordal cimero hacia el este en busca de la Cava de Don Miguel, la Penya del Rellotge… pero no hay tiempo y debemos de volver al camping. El día sigue y seguirá muy soleado, perfecto, ahora más caluroso, como la mayoría aquí en Alicante.

En el centro el Montcabrer, con El Teix el más alto a la derecha, en el centro la Foia Ampla y la zona del Mas dels Corbs
Para bajar Jesús nos guiará por una senda que no sale al mapa El Tossal y parece que hace el mismo recorrido que hemos hecho nosotros por la vertiente norte del cordal del Portín, pero esta vez por la vertiente sur, suroeste. Bajamos de El Portín por una parte algo rocosa mirando hacia El Montcabrer y el verde vallecillo que queda de la Foia Ampla, pero al bajar de la zona rocosa (corto) la senda y recorrido va girando hacia la derecha como queriendo volver al camping como ya he mencionado.
La senda es ancha y nos lleva por un bonito rincón de bosque, de pinada, de Sierra Mariola, dejando las alturas del cordal a la derecha y el fondo del valle a la izquierda. De vez en cuando observamos entre los matorrales y pinos las casas y masías que se disgregan por este vallecillo, una tan grande y majestuosa, con ermita propia incluida, de El Parral, La Bodegueta, Ermita de Santo Tomás; también otra casita más al este, más al interior del valle, el Mas dels Corbs.
La senda bien marcada y nada perdedora, deriva en un camino bien marcado también, ancho y casi transitable. Es el camino que acaba en Fontanarets. Una parte del grupo ya baja por este camino hacia la izquierda y abajo, y les dejará prácticamente en las puertas del camping, girando antes por otro camino a la derecha… pero otro grupito preferimos seguir por otra senda que nos enseñará Jesús: giramos a la derecha por el mismo camino, pero enseguida encontramos una senda a la izquierda, a tres o cuatro pasos como aquel que dice… y seguimos por esta senda que también comienza a bajar hacia el sur directo hasta derivar en otro camino maltrecho que desemboca en la esquina o curva del camino que rodea el camping, cerca de la entrada del mismo, que será el mismo por el que ha bajado el otro grupo al final, y es justo donde hemos aparcado los coches en la puerta del Camping Mariola.
Finalizando aquí este paseo por un rincón de Sierra Mariola entre los viejos amigos de grandes montañas y aventuras. Siempre es una emoción quedar con ellos, hablar y verlos, vuelven esos buenos tiempos de descubrimientos de las altas, grandes y medias montañas, tanto en los lugares del mundo que visitamos, como los escondidos rincones de nuestra provincia alicantina. Grandes e imprescindibles. Fenómenos.